TAMBORIL, SANTIAGO, R.D.- El escritor, investigador, pintor y gestor cultural Noé Abreu Germosén ha lanzado una idea que arde como brasa viva, al proponer que Tamboril sea inscrito en el Libro Guinness de los Récords por un hecho que, más que estadística, parece leyenda.
Según sostiene Noé, este municipio tiene una ventaja comparativa al estar al alcance de todo y ser el único lugar del mundo donde más de 40 obreros del cigarro, a partir de la década de 1980, dejaron de ser manos asalariadas para convertirse en dueños de su propio negocio, transformándose en empresarios de la industria tabacalera.
“Lo que ocurrió aquí no fue casualidad, fue una revolución silenciosa que no ha ocurrido en ningun otro pueblo del mundo hasta que se demuestre lo contrario”- afirma con vehemencia Abreu Germosén, al describir un fenómeno donde el sudor del obrero se convirtió en capital y el arte de hacer cigarro a manos, en empresa.
Para él, este capítulo del sistema económico y productivo dominicano no solo es trascendental, sino digno de ser contado al mundo como una epopeya moderna del emprendimiento.
Bajo esa premisa, el escritor propone bautizar a Tamboril como “Fenómeno Universal”, un título que intenta abarcar la magnitud de un pueblo que, entre hojas secas de tabaco y fuego lento incendia el aroma del cigarro, forjó una identidad empresarial única a Tamboril a ser llamado la “Capital Mundial del Cigarro”, donde cada hoja de tabaco parece llevar inscrita la biografía de quien torció el cigarro.
Abreu Germosén también sugiere que la principal vía que conecta a Tamboril con Santiago, la prolongación de la avenida 27 de Febrero, desde la zona de la empresa E. León Jimenes, atravesando Hoya del Caimito y Villa Progreso hasta la calle Federico Velázquez, sea rebautizada como el “Sendero del Cigarro”, el que espera sea un nombre que no solo guíe vehículos, sino que narre una historia.
En ese sentido, Noé Abreu hizo un llamado a las autoridades municipales para que emitan una ordenanza que oficialice esta denominación, como acto de justicia simbólica hacia una comunidad que convirtió la adversidad en industria y la tradición en progreso.




















